Recopila de forma muy práctica todos los aspectos relacionados con una buena presencia online en el mercado laboral, mostrando las claves para una buena gestión de la búsqueda de empleo en la red, algo muy útil para personas que buscan una nueva opción profesional y para profesionales de RR.HH. interesados en nuevas técnicas de reclutamiento 2.0.
Es un libro actual y bien documentado, en el que colaboran varios expertos y en el que hemos tenido la oportunidad de opinar desde Kaaizen, como especialistas en transición profesional enfocada en el ejercicio del talento propio.
La gestión de la carrera profesional es mucho más que una reacción ante circunstancias laborales adversas, es una actitud ante el trabajo y una búsqueda de realización a través del desarrollo continuado, que nos permite el ejercicio profesional del talento que nos apasiona. Por eso, cada vez más personas se ponen en manos de profesionales que les acompañen en la introspección necesaria, realizando Programas de Transición Profesional que les ayudarán a enfocarse en ese talento y ejercerlo.
Una vez realizada esa introspección, hay que darse a conocer y uno de los aspectos clave es una buena gestión de la red de contactos, o networking. Para ello, son de de gran utilidad las herramientas online denominadas redes sociales -o social media- y las “webs 2.0”, que permiten que el usuario interactúe a nivel multimedia con su entorno, generando oportunidades online que hasta hace muy poco tiempo eran impensables.Una de sus ventajas es que permiten relacionarse a nivel global y establecer interacciones horizontales con posibles empleadores. Si conseguimos movernos adecuadamente en estas redes, nuestra visibilidad aumentará y nos acercaremos a nuestro objetivo con mayor efectividad.
Cada vez más personas eligen emprender como una vía para profesionalizar su talento, una alternativa a considerar en estos tiempos, sobre todo cuando se cuenta cierto recorrido profesional y una cierta actitud ante la vida.
Un emprendedor tiene una idea y siente el impulso de llevarla a cabo, a pesar de los obstáculos que se encuentra y de la oposición directa o indirecta que ejercen muchas de las personas y factores que le rodean. Llegar a implementar esa idea dependerá de diversos factores, cómo la forma en que se relaciona con su zona de confort o como sea la percepción de fracaso de la persona, ya que está demostrado estadísticamente que la probabilidad de éxito es más alta cuando se cuenta con algún fracaso previo.
La zona de confort es el conjunto de ambientes y comportamientos con los que nos sentimos seguros y sin riesgo, y que sin embargo, representan una barrera mental –no real- entre nosotros y lo que deseamos. Es el lugar donde la mayoría de los emprendimientos fracasan, porque dejamos de ser productivos para limitarnos a habitar ese lugar pequeño donde nos resguardamos del mundo. Es donde dejamos de aprovechar las oportunidades de crear y crecer que la vida diariamente nos brinda. Un sitio que ejerce influencia sobre nosotros por su seguridad aparente, y por el que seríamos capaces de pagar un precio demasiado alto, sacrificando los sueños y la vida misma.
Una vez fuera de la zona de confort y superado el miedo al fracaso, el primer ingrediente necesario para emprender es la visión de negocio, que empezará con la detección de nuevas oportunidades pero que no puede mantenerse sólo en el campo de las buenas ideas, sino que hay que acompañarlo de talento y estudio, para ser capaces de ofrecer propuestas de valor diferencial a las necesidades detectadas en los clientes.
El segundo ingrediente es el asociativo, porque un buen líder nunca está solo y debe saber elegir a los compañeros de viaje adecuados, crear un equipo de valor y tejer una buena red de colaboración externa, con los que se establezca un buen modelo de comunicación e integridad. Además, se requiere foco y plena dedicación, para sobrellevar los períodos de esfuerzo que indiscutiblemente llegarán y requerirán paciencia, perseverancia y cierto sacrificio, y para mantener la firmeza de espíritu y continuar con la visión atenta hacia el propósito compartido.
Los grandes éxitos empresariales suelen basarse en ideas muy simples de puro sentido común, que se visualizan con claridad y se persiguen con pasión y tenacidad, simplemente porque se cree en ellas. No en vano, la historia sigue el curso de los propósitos y deseos, ya que como decía John Lennon: «La vida es lo que nos pasa mientras hacemos otros planes.»

Charly García contestó cuando le preguntaron en una entrevista cómo había llegado a ser un músico tan reconocido: “nunca tuve un Plan B”. Una respuesta contundente, su opción era la música o nada y, como consecuencia, se produjo el milagro: sucedió esa magia que aparece cuando se siente pasión por algo, cuando ejercemos nuestro talento personal, creemos en lo que hacemos y conectamos con nuestro propósito de vida. La causante de la sensación de fluidez que experimentamos cuando recorremos el camino propio.
No se trata aquí de demonizar el esfuerzo o los objetivos, sino de destacar la importancia de proporcionarles significado. El valor de darles un sentido más allá de lo racional que conecte con nuestro corazón, reinterpretando los conceptos de esfuerzo y fluidez para la ocasión, como perseverancia y propósito. Una perseverancia flexible, que introducirá variantes en el mapa de ruta en caso necesario, y un propósito estable, vinculado a nuestra esencia y a todas las facetas de nuestra vida, en el que iremos profundizando a medida que avanzamos, en un camino no exento de esfuerzo.
Fluidez para transitar en el presente sin exceso de equipaje, para creer que se puede hallar algo diferente y así crearlo, con actitud de apertura y ánimo positivo. Fluidez para estar predispuestos a elegir y tomar decisiones en el momento preciso, confiando en nuestra capacidad de respuesta, sin necesidad de anticipar Planes B sobre situaciones que quizá nunca ocurrirán, lo que sólo puede ocasionarnos malestar y desconexión con el momento que vivimos y con nosotros mismos. Decía Mark Twain: “Soy un viejo y he conocido innumerables desdichas, pero la mayoría de ellas nunca sucedieron”.
Sin embargo, en algunas ocasiones, ante determinadas circunstancias de la vida, se hace necesario un Plan B. Pero ojo, a las circunstancias y no a nuestros sueños, talento o pasión. Por eso, si ese es el caso, no os perdáis: ¿huida hacia adelante o Plan B?
Para crecer con valores la clave es la “C” y funciona tanto a nivel personal como a nivel empresarial y social. Se trata de crecer tanto individualmente como colectivamente y de contribuir a nuestro entorno con nuestra aportación más relacional.
1. Consciencia: para elegir no perturbarnos ante hechos que lo harían, optando porla proactividad en lugar de reactividad. “No nos ocurre lo que deseamos sino lo que necesitamos para aprender a ser felices”, Borja Vilaseca.
2. Compromiso: tanto con nuestros ideales, como con los propósitos y los demás. «Haz siempre lo que dices que vas a hacer, es el pegamento y la fibra que consolida las relaciones», Jeffry Timmons.
3. Convencimiento (Creer): para crear aquello en lo que creemos, convirtiéndonos en protagonistas -generadores de nuestras propias circunstancias- en lugar de víctimas. “Creer es crear”, Álex Rovira.
4. Confianza: para habitar en un contexto donde podamos dar lo mejor de nosotros mismos, más allá de controles, reglas o normas. “El miedo llamó a la puerta, abrió la confianza y al hacerlo ya no había nadie”, asegura una frase sufí.
5. Coraje: para transformarnos en aquello que nunca creímos posible. «La vida se contrae o se expande en proporción al coraje que uno tenga», Anaïs Nin.
6. Comprensión: para entender, no para ganar o tener la razón, para una aceptación activa, “Comprender para conectar y no convencer para dominar”, Dr. Mario Alonso Puig.
7. Compasión: como fuente de empatía y reciprocidad. «Quiéreme cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito», dice un proverbio chino.
8. Corazón: para conectar con la esencia. “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”, A. Saint Exupery.
9. Curiosidad: para alimentar nuestro crecimiento. «En las metas grandes y generosas, la curiosidad es la primera y la última de las pasiones», Samuel Johnson.
10. Coherencia: fluyendo con el presente, porque“No se pueden unir los distintos puntos mirando para adelante, sólo se pueden unir mirando hacia atrás», Steve Jobs.
11. Conexión: a nivel interno, con nuestros sentimientos, pensamientos y emociones, y a nivel externo, con nuestras actuaciones, con la naturaleza, con nuestro entorno y con los demás, tanto a nivel de empatía como relacional. Porque la vida es puro intercambio. «Ama y trabaja, no hay nada más transpersonal, porque amar es volcarse más allá del ego individual y trabajar es volcar los propios recursos en el mundo. Si amas y trabajas, estás psicológicamente sano», Stanley Krippner.
12. Comienzo: Atrévete a salir de la zona de confort, aquel lugar seguro donde nada pasa, dejando atrás el miedo que nos priva de esa capacidad. De ese modo es como conseguiremos transformarnos en lo que nunca creímos posible. «Sea lo que sea que puedas hacer o sueñes que puedes, comienza ya. El atrevimiento posee genio, poder y magia», Goethe.

A menudo nos sentimos desbordados por la enorme cantidad de tareas que tenemos que abordar en nuestro día a día y esa sensación aumenta cuando aparecen imprevistos, lo que nos hace avanzar con una sensación de estrés en la que nos parece imposible abarcar todo lo que queremos realizar o aquello con lo que nos hemos comprometido. Una situación que se agrava cuando aparecen acontecimientos importantes en nuestra vida, emergencias o cambios que interfieren en nuestras rutinas laborales o personales, y el pretendido equilibrio que queremos establecer entre ambas. Esto también suele darse en épocas de transición en general y desde luego, en las de cambio y reinvención profesional, en la que estamos en búsqueda de nuevas opciones profesionales y expandiendo nuestra red de contactos.
Si, ya sé, un cierto nivel de estrés es incluso beneficioso y una gran parte de este problema se puede resolver utilizando un gestor de tareas online y hay bastantes opciones disponibles en el mercado, muchas de ellas gratuitas. Estoy de acuerdo, esta herramienta puede ser muy útil y se trata más bien de optimizar el estrés, de reducirlo al beneficioso, pero para ello se necesita dar un paso previo que es el fundamental: una buena reflexión acerca de nuestras prioridades y es sobre eso sobre lo que me gustaría hablaros.
Hace ya algún tiempo me leí “El pensamiento alineado”, un libro con pautas sensatas que me han resultado de gran utilidad para revisar mis prioridades. Se basa en un concepto principal muy simple: el MIA –lo “Más Importante Ahora”- y en una metodología también muy sencilla, que denomina pirámide del pensamiento alineado, que yo prefiero llamar del pirámide del pensamiento fluido:
1. Pregunta sobre el ahora
2. Pregunta sobre el enfoque
3. Pregunta sobre el propósito
Una pirámide que se recorre más fácilmente desde la base:
Propósito: ¿Qué quiero realmente de la vida y el trabajo? Se trata de profundizar en nuestras intenciones, reflexionando sobre las actividades que dan sentido a nuestra vida y aportan energía “aquí y ahora”.
Enfoque: Con las múltiples opciones que tengo, ¿Cómo mantengo el foco en lo que realmente quiero?
Ahora: ¿Cómo obtengo lo máximo de lo único que controlo, mis acciones ahora?
Dicho esto, el proceso es muy claro. Se trata de identificar el MIA en relación a lo que realmente queremos en nuestra vida y de organizarnos de acuerdo con él, dejando de lado todas las tareas no-MIA. Se trata de enfocarnos en lo que hemos elegido libremente, un método que bien llevado nos deja libre de las interrupciones para siempre, siempre que lo revise mos periódicamente y cada vez que aparece una nueva actividad que queremos incorporar.
A partir de ahí, podemos centrarnos con más facilidad en el presente, “dando sentido a cada instante para que la vida se convierta en una celebración”, como propone el autor.
Existe un principio ético general que dice: “trata a los demás como te gustaría ser tratado”. Un concepto que aparece en casi todas las culturas, lo que sugiere que se relaciona con aspectos innatos de la personalidad.
Una regla de oro que podría considerarse como la esencia del concepto vigente de derechos humanos, si asumimos que bajo dicha norma trataremos a todos con consideración y no sólo a los miembros de nuestro grupo. Basándose en ella, Epicuro definió la “ética de la reciprocidad», que realza el no-daño como medio para maximizar la felicidad de todas las personas, un pensamiento que fue recogido e incluso desvirtuado por pensadores posteriores, que lo extendieron a temas materiales como la propiedad, y que cuenta con algunos detractores entre los filósofos, por considerar que podía justificar la coerción y el intervencionismo en vez de las actuaciones desinteresadas. Y es que, ya lo dice el Tao, “Cuantas más reglas y prohibiciones impongas, menos virtuosas serán las personas”, por lo que os propongo dejarlo de lado como concepto, que no en esencia.
En otras latitudes y épocas también existen tradiciones fundamentadas en el principio de reciprocidad, como las de ofrenda a La Pachamama –challa. Se trata de un tributo que se hace a dicha divinidad andina, que representa a la Madre Tierra, aunque no desde el punto de vista físico o geológico, sino desde el de todo su conjunto, ya que no puede localizarse en un lugar específico, sino en lugares diversos como manantiales, vertientes, etc. En realidad, aunque «Pacha» se traduce como Madre Tierra es un concepto que abarca mucho más y también se refiere al universo y al tiempo. Es un ente inmediato y cotidiano, con la que se dialoga de forma habitual para pedirle sustento o para disculparse por alguna falta cometida contra la tierra o lo que nos provee, y que tiene la facultad de actuar directamente. Una divinidad protectora y proveedora, más que creadora, que cobija a los hombres, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad.
La filosofía de La Pachamama dice: “El que no sabe agradecer lo que tiene, no merece nada”, así que a cambio de su ayuda y protección, se adquiere la obligación de ofrendarle parte de lo que se recibe, no sólo en los momentos y sitios predeterminados para el ritual sino, en especial, cuando tienen lugar acontecimientos significativos. Se genera así una reciprocidad que algunos perciben con connotación negativa, ya que La Pachamama tiene hambre frecuente y si fuera ofendida o no fuera nutrida con esas ofrendas, podría provocar enfermedades. Sin embargo, yo prefiero identificarla con la gratitud e interpretarla como una invitación a la conciencia individual y colectiva, en coherencia con nuestro entorno. Con la conquista española y la persecución de las religiones nativas, se empezó a invocar a la Pachamama a través de la Virgen María, como producto del sincretismo, y concretamente en Perú, se identifica con la Virgen de la Candelaria.
Otro ser mítico mesoamericano que recoge el concepto de reciprocidad es la Serpiente Emplumada –o Quetzalcoatl-, de naturaleza divina y compleja, que mezcla las cualidades de una criatura del cielo –el quetzal: una ave de hermosas plumas de la selva centroamericana- y otra de la tierra -el cóatl: la serpiente-, uniendo así los dominios terrestre y celeste. La evocación de la serpiente sagrada y sus relaciones con los hombres y los dioses se convirtió en parte de la historia de muchos pueblos, que la personificaron y plasmaron en escultura, arquitectura, pintura mural, cerámica, así como en tradiciones orales. Quetzalcoatl da nueva vida a los hombres al rescatarlos de la muerte oscura y al igual que Prometeo, les regala el fuego y la sabiduría de la vida.
Por último, en Japón, los servicios prestados a otros requieren reciprocidad de bienes o responsabilidades complementarias, que se intercambian por orden de importancia y sin sacrificio personal, ya que ese concepto ocupa un lugar muy diferente en la cultura oriental al que ocupa en la moral de occidente. Los japoneses consideran que un hombre bondadoso no puede considerar lo que hace por los demás como una frustración o sacrificio para él, lo que le aportaría incluso cierta agresividad, si lo hace es porque lo desea así y sabe lo bueno que es dar, no porque le eleve espiritualmente ni con autocompasión.
Un místico cristiano, San Francisco de Asís, tiene una frase que captura muy bien el concepto que aquí se expone y que quizá podría conciliar la forma en que lo comprenden las diferentes culturas: “dando es como se recibe, olvidando es como se encuentra, perdonando es como se es perdonado y muriendo se resucita a la vida que no conoce fin”, y a algo tan importante como «dar», en un contexto mucho más contemporáneo, supo cantar con acierto Fito Páez en «Dar es Dar»:
La creatividad afecta a todo lo que nos envuelve: conceptos, interacciones y tiempos. Nos permite aprender del pasado, exprimir el presente y proyectarnos al futuro deseado.
Mucho se ha hablado de convertir las crisis en oportunidades, pero casi nadie nos ha explica cómo hacerlo. Para materializar esa conversión es importante tener en cuenta tres factores: consciencia de uno mismo y del entorno, innovación y comunicación, todos ellos sustentados en nuestra capacidad de interacción relacional y favorecidos por la creatividad. Se tratará de ser conscientes de nuestra ventaja diferencial, de explorar nuestras posibilidades de mercado, actualizarnos con los últimos avances y ofrecer esa ventaja.
Una comunicación precisa y a tiempo, tiene ahora más importancia que nunca y por lo tanto, también la creatividad, que contribuirá en la elección de la estrategia de comunicación más adecuada, a través de los medios más eficientes, y a la hora de ponernos en contacto con nuestros clientes potenciales y red de contactos -networking-. Por eso, los nuevos avances tecnológicos en este sentido son también clave, especialmente los entornos online, al permitirnos acortar el recorrido entre nuestros servicios y ese ansiado mercado y facilitarnos una adaptación constante, algo extremadamente valioso en la situación profesional vigente, en la que el cambio ha aterrizado con la intención de quedarse y convertirse en el elemento más estable, y en la que uno de los valores más apreciado es la tolerancia a la incertidumbre.
Dentro de los recursos disponibles para gestionar adecuadamente el networking y darse a conocer al mercado, están las herramientas online denominadas redes sociales -o social media– y las “webs 2.0”, en las que el usuario interactúa en un nivel multimedia con su entorno, generando oportunidades online que hasta hace muy poco tiempo eran impensables.
En lo que se refiere al ámbito profesional, una presencia adecuada en dichos medios forma parte de la renovación que nos conviene incorporar a nuestra actividad si queremos ser sostenibles, ya que muchas oportunidades aparecen a través de ellos. Por eso, cada vez más empresas y seleccionadores de personal acuden a estas redes en busca de posibles candidatos y por eso también, empiezan a ser indispensables para estar al día. En el ámbito de la búsqueda de empleo, son el reemplazo de los portales de empleo que nacieron hace quince años como soporte a la gestión de ofertas de trabajo, ya que su metodología ofrece más posibilidades.
Su uso es muy sencillo y una de sus ventajas es que permite interactuar con otros individuos a un nivel global y establecer relaciones horizontales con posibles empleadores. Si un profesional se sabe mover adecuadamente en estas redes, su visibilidad aumentará y se acercará a su objetivo con gran efectividad. Por eso, los que ya son conscientes de ello, se están sirviendo de este tipo de recurso para elaborar sus propias campañas de “marketing personal”, ya que estas redes funcionan como un escaparate a gran escala, en el que los profesionales muestran su valía profesional y su ventaja competitiva, cuidándola día a día y manteniendo la visibilidad que desean, de acuerdo con sus objetivos.

«No mirar al suelo tras una caída, sino al horizonte que hemos marcado para nuestra existencia» es lo que recomienda Mario Alonso Puig en su libro «Vivir es un asunto urgente», un mensaje sencillo y fácil de llevar a la práctica que he probado en más de una ocasión y te aseguro que funciona. Y a esa ilusión que nos lleva a levantarnos y proseguir la marcha, a través del camino de transformación que al fin y al cabo es la vida, la llama motivación de logro.
La clave para afrontar con éxito los desafíos que la vida nos presenta no es la emoción, que en muchas ocasiones es el miedo, ni la percepción de los propios recursos, sino la capacidad de ilusionarnos por lo que podemos llegar a alcanzar. Ese compromiso es el que nos hace inmunes al desaliento, junto con el que asumimos hacia los demás, y ambos están más relacionados con el corazón que ponemos en las cosas que con nuestras competencias. La verdadera fuerza surge cuando nos centramos en lo que queremos y no en lo que tememos, en los demás y no en nosotros mismos.
Quedarnos atrapados en el miedo o en lo que podemos llegar a perder, es privarnos de la posibilidad de crecer. Es enfocarnos en la carencia y no en la abundancia, en la pobreza en lugar de la riqueza. Para evitarlo, es importante aceptar esa llamada a la épica que nos saca de nuestra zona de confort– una zona conocida que no siempre es cómoda- y obligarnos a entrar en un mundo incierto donde casi nada es predecible. Como diría Joseph Campbell, emprendiendo un viaje del que saldremos transformados en lo que nunca habíamos creído posible. Logrando lo que nos proponemos, desde fuera de los límites de lo que considerábamos razonable hasta el momento.
Comprender la naturaleza de nuestro miedo nos abre la puerta a poder experimentar la naturaleza del verdadero amor, aquel que, por no ser razonable, nos permite alcanzar eso que parecía imposible. Está en nosotros decidir que sea el amor y no el miedo, el que va a triunfar en nuestra vida, señala el autor en el libro mencionado.

«Vivir es un asunto urgente» es un libro que cubre aspectos clave para enfocar la vida con plenitud y afrontar las situaciones de crisis con consciencia, extrayendo el crecimiento personal que conllevan. Quizá te resulten familiares los temas que trata el autor, sin embargo, su manera de expresarlos sencilla y creíble, aportándole una base científica desde un lenguaje cercano y eligiendo buenos ejemplos, cotidianos y auto-explicativos, ayuda a profundizar en todo ello.
Me gusta tanto como lo explica Mario Alonso Puig que prefiero incluirte simplemente unas frases suyas, o citadas por él en el libro, e incluirte el vídeo de una entrevista que realizó en Periodista Digital, que seguro que disfrutas:
“Las personas sólo cambiamos de verdad cuando nos damos cuenta de las consecuencias de no hacerlo.”
“No son las montañas las que hemos de conquistar, sino a nosotros mismos.” Sir Edmund Hillary
“Creer es crear.” Álex Rovira
“Cuando nos salimos del papel que se supone que debemos representar, encontramos lo que da alas a nuestra libertad. Es entonces cuando se produce el encuentro, no entre papeles sino entre personas.”
“Comprender para conectar y no convencer para dominar.”
“Ante una visualización el cerebro actúa como ante la propia experiencia. Ante los desafíos, si confiamos se pueden abrir puertas que desde la desconfianza permanecerían cerradas.”
“Es una pena que porque hayan tantas personas que piensan que lo que pueden hacer es muy poco, haya tantas que no hagan nada.”
Muchos obstáculos que aparecen en nuestro camino tienen que ver más con nuestra forma de ver las cosas que con la dificultad en si misma, ya que, como dijo Einstein: “los problemas significativos que afrontamos no pueden ser resueltos en el mismo nivel de pensamiento en que se generaron”.
¿Hay alguna manera de impedir que surjan dificultades aquí y allá? En realidad no, no es posible, y lo único que depende de nosotros es lo que hacemos con ellas. Cuando algo no está funcionando, todos nuestros sentidos se ponen en acción, movilizamos nuestros recursos, se dispara nuestra creatividad y hacemos surgir la solución milagrosa que nos permite avanzar.Por eso, “cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución”, y generalmente es tan sencilla que nos parece imposible no haber pensado en ella antes y seguramente por eso, se suele decir que “a problemas complicados, soluciones sencillas”, porque las condiciones complejas favorecen la inspiración, la creatividad y la efectividad.
No tiene demasiado sentido preocuparse anticipando las dificultades, porque estamos dotados de mecanismos que nos protegen en las situaciones límite, disparando nuestra creatividad y ayudándonos a generar las soluciones que nos permiten avanzar, porque además el ser humano necesita una mínima dósis de esfuerzo para mantener su salud mental y por último, porque centrarnos en lo que queremos y no en lo que tememos, es la mejor motivación para conseguirlo.
En el momento presente está la clave de todo lo que somos y seremos. La propia consciencia de las situaciones, nos hará actuar de forma correcta y al vernos a nosotros mismos con perspectiva, la transformación se materializará por sí sola. Lin-Chi decía: “Dejar de preocuparse de lo que sucedió en el pasado y de lo que nos depara el futuro es mejor que una peregrinación de diez años.”
Felices vacaciones y dejad en casa el pasado, ya que ¡olvidando se encuentra! Y el futuro, a través del presente nos llega.
En esta entrada os presento por fin a nuestro nuevo proyecto: Kaaizen, del que he ido dando pistas desde hace algunas semanas ¡¡os animo a visitar nuestra web: www.kaaizen.es
El nombre de Kaaizen reúne aspectos relevantes de nuestro enfoque en lo que hacemos, y hemos llegado a él a través de diversos caminos, que confluyen en un significado: “renovación y crecimiento continuado y sostenible”. Un proyecto capaz de fusionar aspectos en apariencia opuestos para ofrecer soluciones completas: acción y reflexión, serenidad y firmeza, fluir con libertad y compromiso, de forma individual y en equipo, con sostenibilidad y responsabilidad, según nuestros ancestros y nuestros sueños, con consciencia y atendiendo al inconsciente colectivo, con coherencia con nosotros mismos y en nuestra relación con los demás.
El origen del nombre es la unión de dos conceptos, kaa y zen, ya introducidos en este blog –ver la entrada del 5 de julio- con los que simbolizamos esa dualidad. Por otro lado, la fonética de la palabra completa aporta un significado adicional, al sonar como el la palabra japonesa kaizen, que también tiene una etimología dual –kai: cambio y zen: beneficioso-. Un concepto muy conocido que alude a una estrategia de mejora continua y calidad utilizada en el sector del automóvil, que también supuso un enfoque dual en cuanto a los métodos de fabricación de los años cincuenta, al incorporar la milenaria filosofía de superación oriental -basada en la inteligencia emocional- en los modelos de fabricación occidentales – basados en la inteligencia racional-. Una fusión que alcanzó resultados sorprendentes en muy poco tiempo, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo.
Os animo a iniciar esta nueva etapa con nosotras, con el ritmo de este video de Macaco, cuya canción “Seguiremos” tiene mucho que ver con el proceso que hemos atravesado para el nacimiento de Kaaizen, y también con algunos de nuestros valores.
10 formas para ser tu propio jefe por Marcus Hurst, es un excelente artículo que incluye dos conferencias muy interesantes, una de Fred Wilson y otra de Alain de Botton.
Ser emprendedor no es para todo el mundo. El riesgo o el miedo al fracaso hacen que mucha gente con talento no se atreva a dar el primer paso, asegura el autor. A continuación, Fred Wilson, fundador de Union Square Ventures, uno de los inversores de tecnología más respetados de EEUU, con una cartera que incluye Twitter, Zinga, Foursquare y Tumblr intenta desmitificar lo que significa ser un emprendedor y ofrece diversas fórmulas para hacerlo en una conferencia impartida en el 99% de Nueva York en la que habla de muchas formas de hacer lo que te apasiona, sin necesidad de miles de millones.
Algunos casos que expone Fred Wilson son los siguientes:
El hombre orquesta: Matt Drudge, un blogger que trabaja solo y gana entre un millón y 2 millones de dólares al año. No tiene empleados y, lógicamente, tiene unos costes muy bajos.
Asociación entre dos personas: dos arquitectos asociados, un pequeño equipo de apoyo. Son dos personas que se complementan muchísimo, uno mira más el lado del negocio y el otro es el alma creativa. Son un equipo y ninguno de los dos podría hacer lo mismo solos, pero juntos tienen mucho éxito.
Equipo marido y mujer:una variante del modelo de asociación. El vínculo ya está formado y el dinero acaba en la misma cuenta. Se da muy a menudo en negocios creativos, entre diseñador@s e ingenier@s de software, por ejemplo.
Boutique: comoUnion Square Ventures, su propia empresa. 6 personas y más que una asociación. Tres dueños y tres accionistas, pequeños y sin intención de crecer más. El poder de una boutique es que si consigues que el grupo congenie, se crea una cultura familiar. Tienes que entender tus limitaciones pero saber que no estás obligado a crecer te permite hacer cosas que no harías en una empresa más preocupada por el crecimiento, estableciendo relaciones y ofreciendo una atención a los cliente que una organización más grande no podría proporcionar.
Federación de negocios: Es una infraestructura donde la gente forma parte de una empresa paraguas que permite que cada uno tenga su propia parcela. Hay muchos ejemplos de empresas de servicio que operan con este modelo como abogados o banqueros de inversión.
Proyectos: músicos, cineastas y actores son el mejor ejemplo de este tipo de trabajo, o emprendedores que van pasando de un proyecto a otro. Es un modelo muy bueno para personas con competencias específicas, valoradas por las empresas.
Un negocio desde tu portátil: The Hype Machine es un sitio web que agrega los grupos que más están dando que hablar en blogs de todo el mundo. Es un negocio pequeño que tiene entre medio millón y un millón de personas al mes. Es suficientemente grande para que Anthony, su fundador, pueda hacer todo desde su portátil. El está siempre de viaje. Un mes está en Berlín y otro en Estocolmo. Tiene a freelances que trabajan con él. Es un variedad interesante del hombre orquesta.
También ofrece detalles de casos más conocidos, como Foursquare que se inició sin inversión y Twitter que empezó dentro de otra compañía y acabó haciendo un spin-off, dado el crecimiento experimentado… y a continuación, el autor del artículo incluye una segunda conferencia que también os recomiendo:
Alain de Botton: A kinder, gentler philosophy of success
Como colofón, os incluyo una de sus frases: “trabajar para ti mismo no siempre te hará rico pero te puede hacer mucho más feliz”.
Siguiendo en el avance hacia el nombre de nuestro nuevo proyecto, os ofrezco una nueva entrada relacionada, que es la cuarta pista, casi explícita. Aparecen los dos elementos clave y sólo falta el nexo de unión, y el significado completo, que aparecerá en la próxima entrega.

Muchas veces nos debatimos entre elementos opuestos, sin darnos cuenta de la inmensa energía que supone acoger a ambos. De que hay momentos para “hacer” y para “no hacer” y en muchas ocasiones, es más difícil lo segundo.
Momentos…
Para la acción y la reflexión
el alma y la mente
el cuerpo y la metafísica.
Para el tiempo presente y la memoria
el desarrollo personal y la consciencia social
la consciencia de uno mismo y el inconsciente colectivo.
Para las actitudes y las aptitudes
la socialización y el mundo interior
el caos y el orden.
Para el propio camino y el camino compartido
elegir y reunir
la complementariedad y la unicidad.
Para la totalidad
La realidad auténtica surge de la capacidad de sumar más allá de las partes que componen una idea, al trascender los elementos, por importantes que sean individualmente, para liberar la totalidad.
La realidad auténtica surge de la capacidad de sumar más allá de las partes que componen una idea, al trascender los elementos, por importantes que sean individualmente, para liberar la totalidad.

La cosmovisión de las culturas indígenas americanas, y en especial en la andina, se asienta en el principio de la dualidad y por lo tanto, honra por igual a la luz y a la oscuridad, al día y a la noche, al cielo y al inframundo, a lo femenino y a lo masculino. No hay nada único ni aislado en este mundo, sino que éste está concebido como una constante dinámica de opuestos complementarios que mantiene encendida la chispa de la vida y asegura así la supervivencia.
La realidad es una energía animadora que, aunque aparenta ser una lucha entre opuestos, reúne la interacción de los elementos que la configuran. Así, el principio de dualidad la concibe como energía en movimiento, en continuo fluir y al mismo tiempo, la expresión visible de ese principio básico metafísico que define el origen del ser desde los opuestos y no desde la unicidad.
Más allá de sus expresiones concretas, la dualidad puede ser considerada como un concepto metafísico abstracto, y quizá radique ahí la razón de su amplia difusión. Culturas muy distantes a las andinas, como las orientales, simbolizan bajo el ying yang un concepto equivalente, que se fundamenta en el libro del Tao y que puede que sea universalmente más conocido. Es un símbolo compuesto por dos partes entrelazadas, una negra y otra blanca, separadas por una línea sinuosa, que representa el equilibrio dinámico entre los dos elementos y su continua transformación. Los puntos de distinto color en cada una de las partes, simbolizan la presencia del opuesto dentro de cada uno de los dos conceptos individuales. El ying (negro) es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang (blanco) es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.
Nada es completamente ying, ni completamente yang. Son interdependientes y coexisten, se consumen y regeneran mutuamente. El ying y el yang forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El desequilibrio sólo es circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación.
Este artículo es la tercera pista de nuestro nuevo proyecto: Kaa. La primera fue el artículo «¿Zen en el mundo laboral?» y la segunda quizá te haya pasado desapercibida porque es la más misteriosa, es la imagen del carácter kanji que ilustra el artículo mencionado.
La obra principal del escritor y poeta británico Rudyard Kipling, se desarrolla en torno a fábulas de animales de la selva india, poniendo voz a su alma y creando un camino más fácil hacia nuestro propio entendimiento. La mayoría de sus historias están referidas a personas y mezcladas con mitos y leyendas que escuchó o investigó en la India, donde nació, a pesar de que su educación estuvo centrada en los valores occidentales y alejada de la selva.
Su obra, en contra de lo que pueda parecer, no está dirigida sólo a los niños sino a un público amplio, aunque “El libro de las tierras vírgenes” en concreto, debido a los valores positivos que emanan de la historia y el ambiente fantástico que ofrece, ha sido muy utilizado en entornos infantiles como el scout o en productos dirigidos a ese tipo de público. Sin ir más lejos, Walt Disney hizo una adaptación bastante libre de esta novela en su célebre película “El libro de la selva”, que introdujo cambios sustanciales con respecto a la historia original.
La serpiente Kaa, que es uno de los personajes fundamentales de la historia de Kipling, conecta en muchos aspectos con el nuevo proyecto que estamos iniciando con Noemí Merchán. Kaa es sugerente, curiosa y tiene una memoria milenaria, que sabe interpretar para adaptarse a cada nueva circunstancia. Ejerce un gran poder de fascinación sobre los demás y le dice a Mowgli cautivadora: “Confía en mí”, como una voz interior que le motiva y le transmite la fuerza que necesaria para perseguir sus sueños.
Kaa, cuenta con una experiencia más larga que ella misma –9 metros, posee conocimientos concretos y utiliza su astucia sin aparentar, con seguridad y paciencia, combinándolas con la creatividad también necesaria. Es inteligente, experimentada e ingeniosa. Y cambia de piel regularmente, como buscando una constante adaptación a nuevos tiempos… ¿Te seduce la idea?
Kaa, la serpiente pitón y reina de las moradas frías, también enseña a Mowgli a respetar y ayudar a todos los animales de la selvay, al despedirse de él, cuando decide regresar con los humanos, pronuncia una frase magistral: “Es duro mudar la piel, aunque necesario para abandonar la vida pasada y crecer hacia una nueva”.