¿Cómo soy eficiente? -Cuestiones de P. Drucker (3/3)-

Este es el tercer post de una trilogía que he titulado «Cuestiones de P.Drucker«.

El primer post, estaba dedicado a la autogestión personal y según el autor, sólo tienen éxito en la vida los que se conocen a sí mismos.

En el segundo post, nos hablaba de los motivos para hacer una segunda carrera profesional.

Y esta tercera entrega, la dedicaré a hablar de la forma en que cada cuál consigue lograr resultados destacados, según las enseñanzas de Drucker.

Los que han tenido más éxito en la historia de la humanidad ­como Da Vinci, Mozart, Napoleón, etc.­ se han gestionado a sí mismos, y eso ha sido en gran medida lo que les ha convertido en grandes personajes. Hay personas en el mundo dotadas de un talento excepcional, fuera de los límites de la existencia humana común y corriente, pero eso no es lo más frecuente e incluso en ese caso, es necesario cierto esfuerzo de sistematización y cierta disciplina para que no se acabe malogrando.

En general, la mayoría de nosotros tenemos unos recursos medios y tenemos que aprender a gestionarlos y a desarrollarnos, situándonos donde podamos realizar las mayores aportaciones. No se trata de situarnos en las áreas en las que no tenemos talento o habilidad, donde tendríamos muy pocas probabilidades de ser incluso mediocres, sino de canalizar la energía, los recursos y el tiempo en las áreas de mayor competencia o habilidad, para conseguir desempeños excelentes. Además de conocernos a nivel de puntos fuertes y valores, hay una tercera cuestión clave: ¿Cómo soy eficiente?

Las personas trabajan y rinden de formas diferentes, teniendo una forma exclusiva de conseguir resultados que está relacionada con la personalidad, tanto a nivel de naturaleza como de formación, que se puede modificar ligeramente pero no tanto de una forma radical. Algunos de esos rasgos básicos de personalidad que determinan la forma que tiene una persona de ser efectiva, son los siguientes:

¿Soy lector u oyente? Muy pocas veces se dan ambas características a la vez y sin embargo, muchas personas no saben a qué categoría pertenecen, siendo un factor que puede afectar bastante a su desempeño. P. ej. Eisenhower que cuando había sido comandante supremo de las fuerzas aliadas, era famoso por su estilo de comunicación, capaz de describir una situación y explicar una política con dos o tres frases impecables; diez años más tarde como presidente, fue ridiculizado por  los mismos interlocutores en rueda de prensa, por su incoherencia e incorrección gramatical. No sabía que era lector y no oyente, y  mientras en su primera época sus ayudantes se encargaban de que todas las preguntas de la prensa le llegaran por escrito al menos con media hora de antelación, en la segunda no fue así, ya que adoptó el mismo método que el de sus predecesores, Roosevelt y Truman, que eran oyentes y disfrutaban de las conferencias de prensa en las que las preguntas se realizaban con entera libertad.

¿Cómo aprendo? Muchos escritores de primera línea sacaban malas notas en el colegio y recuerdan sus años de estudios como una tortura, ya que no aprendían escuchando y leyendo sino escribiendo, que no era la forma del aprendizaje más extendida en las escuelas. Su peor pesadilla fue el aburrimiento, al verse obligados a aprender de forma distinta a la propia.

Hay unas seis formas diferentes de aprender. Algunas personas aprenden haciendo, otras escuchándose hablar, otras tomando una gran cantidad de notas, etc. Por ejemplo, Beethoven, dejó gran cantidad de cuadernos de anotaciones y sin embargo, nunca los miraba cuando componía. Dicen que cuando le preguntaron por qué los conservaba, contestó: «Si no lo escribo inmediatamente, lo olvido. Sin embargo, si lo anoto nunca lo olvido y ni siquiera tengo que volver a mirarlo». De todas las características del autoconocimiento, la más fácil de adquirir es ésta y sin embargo, según Drucker, pocos procedemos en consecuencia.

Además de estas dos preguntas, hay algunas otras importantes: ¿Trabajo bien en equipo o en solitario? Y si es en solitario, ¿en qué tipo de relación? ¿Cuándo genero mayores resultados, cuando tomo decisiones o cuando asesoro? Algunas personas trabajan mejor tomando decisiones, aunque pueden requerir un asesor que les obligue a pensar porque eso les fomenta la autoconfianza y la rapidez, mientras otras trabajan mejor como subordinados o asesores porque no toleran bien la carga o la presión de la toma de decisiones.

Otras dos preguntas importantes que es necesario plantearse son ¿Soy eficiente bajo estrés o necesito un entorno previsible? ¿Trabajo mejor en una gran organización o en una más pequeña? Muy pocas personas trabajan bien en cualquier entorno, algunas tienen gran éxito en grandes organizaciones y sin embargo, funcionan muy bien cuando pasan a organizaciones pequeñas, o viceversa.

Es importante no intentar cambiarse, sino más bien enfocarse en potenciar el rendimiento en las funciones, áreas y entornos de mayor talento.

 

Te regalo una rosa

Hoy es día de celebración, de rosas, libros y demostraciones de amor. Un día de primavera en el que, aunque llueva, casi siempre está soleado en mi corazón.

En cierto modo, es también un día de agradecimiento, ya que ésa práctica es la que hace fluir el amor, la que mejor disuelve el rencor y allana el camino del perdón. En lo que a mí respecta, se cumple un año de muchas emociones intensas, de grandes pérdidas y cambios, algunos inesperados. Quizá por eso, al pensar la rosa con la que quería obsequiaros y en mi homenaje para este día Sant Jordi de 2011, me ha venido a la memoria una canción de Janis JoplinThe Rose (traducida al final)-. Y aún a riesgo de pareceros cursi, os la dedico en este día tan especial para Catalunya, el que más disfruto de mi tierra adoptiva.

Con la perspectiva que da el tiempo y la evidencia de las transformaciones vividas, me ha parecido una letra sabia. Además, he encontrado un video que parece diseñado para la ocasión y que acaba con una bella conclusión:

No mires con tristeza los pétalos
cuando se desprenden de la rosa.
Debes saber que como en la vida,
hay cosas que deben desvanecerse
para poder volver a florecer.

¡Espero que lo disfrutéis! Y… Feliç Diada de Sant Jordi a tothom!

Algunos dicen que el amor es un río,
que ahoga las cañas blandas.
Algunos dicen que el amor, es una cuchilla,
que hace sangrar tu alma.

Algunos dicen que el amor es hambre,
un ansia inagotable de dolor.
Yo digo que el amor es una flor,
y tú, su única semilla.

Es el corazón con miedo a romperse,
el que nunca aprende a bailar.
Es el sueño temeroso de despertar,
el que nunca encuentra la oportunidad.

Es aquél que no se deja tomar,
el que nunca se podrá dar.
Y el alma con miedo a morir,
la que nunca aprenderá a vivir.

Cuando la noche ha sido demasiado solitaria,
y el camino ha sido demasiado largo.
Y cuando te parece que el amor es sólo,
para los afortunados y fuertes.

Recuerda que en invierno,
muy por debajo de las nieves amargas,
descansa la semilla que con el amor del sol,
Se volverá rosa en primavera.

La Rosa, Janis Joplin

Crea tu Marca Personal ¡y cuídala!

MARCA PERSONAL

«En una sociedad justa, las posiciones de poder las ocupan los que son o han sabido ser útiles a los demás y el momento del reemplazo llega cuando la utilidad da paso a la arrogancia», dice Karl D. Speak, creador de marcas personales y autor de «Sea su propia marca«, en cuyas teorías se basa este artículo.

Sin la consciencia de la imagen que proyectamos, ni una estrategia, dejamos nuestra imagen en manos de los demás o simplemente al azar. Por eso, es vital preguntarnos: ¿Quiénes somos? ¿Cuáles son nuestros valores? ¿Y nuestro propósito? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Por dónde? Sólo cuando conozcamos las respuestas, estaremos en disposición de interaccionar con los demás. 

Según Speak, una buena iniciativa para mejorar la marca personal es preguntar a conocidos y amigos por lo que menos les gusta de nosotros. La forma en que eres percibido, depende de tu capacidad de explicar con autenticidad todo lo que te rodea y para hacerlo, antes habrás tenido que mirar hacia adentro y situarte, actuando a continuación en consecuencia. Cuidando cada detalle desde esa perspectiva, sin pretender ser lo que uno es o engañar.

En términos de marketing, deberíamos ser capaces de definirnos de acuerdo con las respuestas a esas preguntas: ¿soy un Honda -eficiente, seguro, funcional- o un Maserati –excitante, exótico, espontáneo-? ¿O soy quizá una bicicleta?  -alternativa, sencilla, amigable, eficaz, informal, siempre disponible…-  Pues bien, según Speak y otros autores como William Arruda -del que incluyo un vídeo al final- habrá que conseguir que esa marca personal sea distintiva, relevante y consistente:

  • Distintiva porque cada persona es única y por lo tanto, incorpora en su marca su propio punto de vista.
  • Relevante porque lo que somos será apreciado por los demás si les resulta útil, es decir, les ayuda a conseguir sus propósitos o les resuelve algún problema. Como humanos actuamos con generosidad y egoísmo en idénticas proporciones.
  • Consistente porque la autenticidad es lo que vende nuestra marca. Si tu propósito es ser serio, por ejemplo, deberás ser coherente: vestirte así, hablar con seriedad y no llegar tarde nunca. Si no, no transmitirás la credibilidad necesaria.

El futuro de la comunicación está en la autenticidad, porque estamos vacunados contra grandes campañas y hemos aprendido a detectar los trucos publicitarios. Por eso, la publicidad efectiva del nuevo milenio es la del boca-oreja, aunque ¿por qué no? Un boca-oreja tecnificado y global, bien apoyado en las herramientas de comunicación online y redes sociales. Nos fiamos de nuestros contactos, a los que seguimos y por cuyas propuestas nos dejamos influir, ya que nos inspiran credibilidad. Por eso, si queremos mantenernos vivos profesionalmente hablando, es importante cuidar esa marca propia y si no la tenemos, crearla y cultivarla.

A continuación, os incluyo un vídeo de William Arruda sobre este mismo concepto de «personal branding«, que él define como lo que te hace genuino, lo que te diferencia de los que hacen los mismo que tú  y a la vez, resulta relevante a los que toman decisiones respecto a ti y a tus servicios. Un planteamiento totalmente paralelo al que hace Speak, que además complementa con argumentos de compatibilidad entre marca personal y marca corporativa, y la importancia de cuidarla, potenciarla e integrarla en cada una de las actividades diarias, también online, difundiéndola adecuadamente en nuestra red social personal y profesional -linkedin, twitter y facebook.

Patrones generacionales y Tendencias empresariales

Los valores generacionales son indicadores precisos de las tendencias de consumo y consecuentemente, del entorno laboral y empresarial. Por eso, hoy comparto con vosotros un vídeo que me ha parecido muy ilustrativo sobre el tema, basado en varios estudios de tendencias de comportamiento y consumo realizados por BOX1824 del 2006 al 2011 (5 años). Además, basándome en la información del vídeo y otras fuentes, aprovecho para ofreceros una perspectiva completa del trabajo a través de los valores de las distintas generaciones y esas tendencias del mercado laboral, que son las que guiarán nuestras oportunidades profesionales.

A los jóvenes nacidos entre el 82 y el 92 se les conoce como generación Y, G –Generosidad-, Global, Milennials, y están posicionados en el vértice de la pirámide de influencia de consumo, lo que significa que no sólo liderarán las tendencias de consumo sino que éstas serán la aspiración de la población más joven que ellos (de 10 a 17 años) y la inspiración de los mayores (de 23 a 45 años). Según el vídeo además, esta generación es la de mayor poder de compra de la historia desde una perspectiva global. Pero para entenderla mejor a nivel empresarial, será conveniente profundizar algo más en ella y en las dos generaciones anteriores:

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  • Baby Boomers (1946 – 1964): nacieron después de la segunda guerra mundial, eran inseguros, impacientes e impulsaron grandes cambios. Conquistaron el derecho de ser jóvenes, la libertad de ir y venir, e inventaron el estilo de vida joven. Tomaron los centros académicos, los grandes festivales y las calles, Por esta razón, recibieron el nombre de Juventud Libertaria”. Desde el punto de vista profesional, esta generación se rige por el reto, más que por el esfuerzo  –que era la orientación de la generación precedente, 1922-1945-.

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  • Generación X (65 / 1971 – 1981): aprovecharon los derechos conquistados por los Baby Boomers, eran inconformistas, entusiastas y condujeron nuevos cambios. Tomaron el control de su individualidad y vivieron la búsqueda del placer sin culpa. A esta generación le apasionaban los estereotipos y estaba muy influenciada por el marketing y la publicidad. En lo corporativo y en el entretenimiento, quedó registrada como la Juventud Competitiva”. También se le conoce como la «Generación de la Apatía» o «Generación Perdida» y se caracterizaron por una rebeldía que rechazaba las tradiciones. En España fueron una generación muy preparada, universitarios y con idiomas pero en su momento mileuristas. Les costó cumplir sus expectativas laborales, debido a un mercado laboral sobresaturado de universitarios y los que lo han conseguido, son los que ocupan las posiciones de liderazgo en la actualidad.

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  • Milennials (1982 – 1993): crecieron con internet y sus identidades transcienden el lugar donde están. No sólo consiguieron las llaves de su casa y de su habitación, sino las del mundo. Internet posibilita que los contenidos personales ganen dimensiones estratosféricas y por eso, ellos son la primera Juventud Global”. Han desarrollado un modo no lineal de pensamiento que no es fácil entender y refleja ese entorno de internet, donde acostumbran a tratar un sinfín de asuntos simultáneamente. Su extendida red social, facilita las relaciones personales cortas y efímeras, lo que se manifiesta también en el trabajo como una pérdida de interés por los planes tradicionales de carrera y sistemas de jerarquía. Cada vez  más, estos jóvenes quieren unir trabajo y placer, pero no como resultado de una búsqueda de un estilo de vida hedonista, sino por pragmatismo. Porque el placer viene a intervalos programados.

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Los jóvenes milennial son el futuro y sus ídolos son personas comunes que realizan sueños alcanzables y no utópicos. Ellos son cara de la nueva economía, dirigida por códigos abiertos e iniciativas independientes que en internet pueden tener un impacto inmensurable. Esta conciencia colectiva es la que conduce al escenario de nuevas oportunidades de la nueva era, aunque no es fácil porque lo nuevo siempre intimida.

La tendencia es saber y ser muchas cosas a la vez, a diferencia de los 80’s en que los jóvenes eran gregarios y se definían en una cosa o la otra, o de los 90’s en que buscaban la normalidad. Hoy lo normal aburre y hay que expresar las diferencias en lugar de neutralizarlas. Para acabar, me gustaría acabar con dos frases del video que invitan a la renovación: “Más que nunca, para comprender el mundo es necesario comprender a los jóvenes, que son los catalizadores de los grandes cambios y además nos recompensan, porque entender la evolución es una búsqueda que nos mantiene jóvenes también.”

“Si crees que ya sabes lo suficiente y estás en paz con tu espacio en el mundo, te felicito, ¡estás oficialmente muerto!”

¿Cómo me puedo reinventar? ¿Y en qué?

simulando pavo realLa reinvención es el broche final a un proceso de cambio que se suele iniciarse con una crisis personal o profesional. Llegado ese momento culminante, no sólo se ha superado la fase emocional que generó la situación detonante (pérdida) sino que se ha aceptado y elaborado, consiguiendo capitalizarla como una oportunidad de transformación y crecimiento personal. Las dificultades iniciales para cambiar, de alguna manera, tienen que ver con el sentimiento de apego: a un ser querido, a la estabilidad laboral, al status quo, a la salud, a la libertad o a cualquier aspecto relevante a nivel existencial o espiritual –fe, vocación, realización, etc.-

En el entorno de crisis que estamos afrontando, se ha hablado mucho de reinvención profesional y de la necesidad de superar las emociones negativas que genera la pérdida de empleo (proceso de duelo), pero en este tipo de cuestiones, no siempre es fácil conseguir la claridad mental y la energía necesarias. Por eso, he querido escribir hoy sobre el tema y ofrecerte algunos consejos prácticos extraídos de mi propia experiencia:

1. Dejar salir las emociones, dándonos permiso para sentirlas. En caso de no conseguir canalizarlas buscar los apoyos necesarios, afectivos o profesionales –Amigos, familia y expertos, si fuera necesario-.

2. Afrontar la situación profesional con la máxima transparencia, tanto si tenemos trabajo como si no. Si lo tenemos, analizar nuestras posibilidades dentro y fuera de la empresa, así como la sensación que nos produce visualizarnos en ella a medio, largo plazo. Elegir si salimos o entramos y empezar a actuar en consecuencia. En caso de dificultades legales o estresores laborales –mobbing, burnout u otros- acudir a expertos en la especialidad que sea necesario.

3. Asumir nuestros plazos de respuesta y dar tiempo a que las cosas ocurran según las acciones a emprender, de las cuales la primera es cuidar la salud. A continuación, se requerirá un análisis de nuestra situación económica y de las opciones a nuestro alcance para  solventar posibles urgencias o dificultades en ese sentido.

4. Planificar un calendario de acciones, teniendo en cuenta nuestras opciones. Utilizar el tiempo de que disponemos al servicio de nuestra transición, evitando victimizarnos o dejarnos llevar por los miedos o creencias limitantes. Si no disponemos de él, plantearnos el objetivo más factible a corto plazo pero sin condicionar el futuro que deseamos.

5. No sacrificar nuestros objetivos. En caso de decidir tomarnos un período sabáticode reflexión, o tomar la decisión de realizar un proceso de transición profesional, darnos permiso para disfrutarlo sin culpabilizarnos. En caso de plantearnos un Plan B, ser cuidadosos y elegirlo de manera que no ocupe todo nuestro tiempo o energía, dejando espacio para que nuestro objetivo sostenible pueda irse configurando.

6. Reflexionar sobre nosotros y nuestro propósito de vida, y en la forma en que queremos recorrer la distancia entre ambos. En el planteamiento del objetivo, es importante pensar en grande y sin limitaciones prácticas, validando aficiones, sueños postergados y vocaciones ocultas, si los hubiese. También es necesario valorar su encaje con el resto de aspectos importantes de nuestra vida.

7. Estudiar la situación de mercado, el entorno económico y las nuevas tendencias empresariales y tecnológicas (empleabilidad). Definir la estrategia para que nuestro objetivo pueda tener éxito en ese contexto y diseñar la campaña de comunicación adecuada para conseguirlo.

8. Visualizar lo que queremos y evitar los pensamientos que no nos ayudan a avanzar. Asumir que no será un camino fácil y que habrán días buenos y malos, que todo ello forma parte de un proceso que vale la pena.  Los momentos malos irán pasando, sobretodo si no nos dejamos llevar por creencias no contrastadas sobre la búsqueda de empleo, que están en boca de todos como si se tratara de «leyendas urbanas»:  es mejor encontrar trabajo cuando ya tienes, así que es importante trabajar en lo que sea cuanto antes… es difícil encontrar trabajo a partir de los 40 años… para cambiar de perfil hay que estar dispuesto a cobrar menos… tengo que conformarme porque tengo un trabajo estable, aunque esté sufriendo algún tipo de estresor laboral… Pensar  así no sólo no te ayuda, sino que limita tu perspectiva.

9. Fluir en nuestro tránsito hacia el nuevo proyecto y comprometernos con él, enfocarnos en acciones diarias que guarden coherencia con nuestros valores y estrategia, utilizando el pensamiento lateral y la conexión con el presente para incorporar las nuevas formas que pueda adoptar nuestro objetivo.

10. Perseverar en nuestro propósito, sin dejar de creer jamás. En este punto, me gustaría hacer referencia a una frase de Alex Rovira; «El pensamiento precede al acontecimiento y si te empeñas, ganas siempre.” Además, el autor preconiza que la transformación sólo se produce cuando se juntan imaginación y deseo, y que se compone de los siguientes elementos:

FACTORES DE REINVENCIÓN

 Y añade que no es un modelo compensatorio, es decir, se requieren los cuatro elementos para que la transformación ocurra, ya que ninguno de ellos puede suplir al resto. Un modelo que no sólo me parece acertado, sino también muy útil para revisar lo que está fallando en momentos de desaliento.

Estos son sólo algunos consejos para empezar a recorrer el camino, aunque reinventarse es buscar una piedra filosofal que es diferente para cada cual y por lo tanto, requiere de autodescubrimiento. Por eso, éstos son sólo los primeros pasos que os conducen a la inmersión en vuestro propio proceso de reinvención. Por mi parte, he tenido ocasión de hacerlo varias veces y puedo decir que siempre refuerza. La primera vez, hice un cambio radical de profesión y mi mayor acierto fue saberme rodear del apoyo necesario y buenos profesionales, además de tomarme mi tiempo y de realizar un período sabáticoaunque éste no es un requisito indispensable para reinventarse y existen otros caminos para conseguirlo. Esa primera vez fue un proceso lento y completo, muy diferente al que he realizado en posteriores ocasiones, en las que el acierto estuvo en poner en práctica lo aprendido, dejar fluir las emociones y avanzar con desapego, sin demoras, con la mirada puesta en el propósito vocacional intacto y consciente de que es posible repetir el proceso tantas veces como haga falta, en mi caso, revisando el modelo de negocio.

Por cierto, que comprobé que lo de la resiliencia es verdad y ¡a partir de la segunda vez es mucho más fácil! Por eso, he hecho una infografía de que te puede resultar muy útil para la búsqueda de tu propia piedra filosofal.

¿Para qué un período iniciático?

iniciáticoEl significado de viajar para mí es polisémico porque ha ido cambiando a lo largo de mi vida, poniendo remedio a casi todos los males que me han aquejado. Al principio significó descubrir y experimentar, cuando no sabía nada de mundos distantes. Pronto descubrí su efecto terapéutico y se convirtió en escape o evasión de mi realidad cotidiana. Ése fue su segundo significado, en una época en la que viajaba dos veces al año lo más lejos posible, para conseguir el oxígeno necesario para el resto del año. Hubo un tercer significado, el más imporante, que fue el de período iniciático.

Diferencia entre período iniciático y sabático

Viajando empezó a rondarme la idea de un viaje sabático, un sueño que me distanciaría de mi no-realización profesional. Me acompañó mucho tiempo y fue instalándose, cada vez más, después de cada viaje. Poco a poco, se acabó convirtiendo en la oportunidad de volver a empezar profesionalmente desde un lugar diferente. ¿Escapismo? Ya no… Más bien superficencia, ¿qué más da como lo llames si el resultado incrementa tu felicidad? Lo importante fue la transformación que produjo y la forma en que se incorporó a mi vida a partir de entonces.

¿Un sabático es un viaje?

No necesariamente… Las opiniones sobre el interés de un sabático son múltiples, tantas cómo realidades. Se trata de un recorrido individual que cada cual decide cómo hacer, sin normas, y que incluso se puede hacer en compañía. No tiene que ir asociado con un viaje físico, pero sí con una experiencia y es una buena oportunidad para revisar cualquier aspecto de nuestra vida que no esté funcionando como deseamos. Es un privilegio, porque no es fácil que se den las condiciones necesarias para hacerlo: autonomía personal, económica y cierto tiempo por delante, factores difíciles de conciliar en determinadas épocas de la vida.

Es una forma de tomar distancia de lo que hemos sido y de lo que han sido nuestras rutinas hasta el momento, para reanudar la marcha forma renovada. Además, las aportaciones del camino son individuales, aunque se comparta, y la interpretación de un mismo recorrido tendrá que ver con esas circunstancias individuales.

La clave está en el regreso

Lo más dificil del sabático es el regreso y a la vez,es el momento más clave. Por eso es importante saber volver, aunque sea al  mismo lugar geográfico o lógico, porque el retorno se produce con otra mirada. Hay un momento claro para ello, aquél en el que sientes haber andado lo suficiente y dependerá de tu búsqueda, así como de tu propia percepción. Si se excede,  se corre el riesgo de quedar fuera de ruta, en un mero ejercicio de evasión y sin materializar el cambio que se perseguía.

El retorno es dificil porque los resultados no son inmediatos y generalmente se vuelve con cierta dispersión, más de la que se tenía al marchar, y sin evidencias de la  transformación experimentada que irá aflorando poco a poco. Es entones cuando hay que perserverar, sin tirar la toalla,  creer en uno mismo y darse tiempo para que los cambios se manifiesten.

La marcha y el regreso de Forrest Gump

Un buen ejemplo de sabático es aquél en el que Forrest Gump decide correr. Lo alargó hasta que percició que lo había completado, pero las respuestas llegarían más tarde, con la perspectiva de esa reconexión consigo mismo:

Mi sabático fue también un viaje geográfico de nueve meses, que se completaría con tres más a nivel mental y todo un período de trabajo que necesité para matareializar la transformación profesional (reinvención). Desde entonces, me dedico a acompañar a otras personas en sus tránsitos profesionales, porque no siempre podemos tomarnos el tiempo que requiere un cambio. Actúo como catalizadora de los procesos de otros, algo que eché de menos durante mi reinvención y que descubrí como verdadera vocación.

De esta nueva época surge un cuarto significado para la palabra viajar: camino. Por eso, aseguraba en mi artículo sobre felicidad laboral: «elige el viaje que quieres y todo cambiará, ¡invierte en el proceso!» 

Acepta tus emociones, para poder trascenderlas («El Poder del Ahora» de Eckhart Tolle)

arte góticoNuestra sociedad actual sobrevalora la positividad, lo que hace que muchas personas se empeñen en proyectarla a costa de sus emociones, no permitiéndose ningún momento para observarlas y rechazando cualquier emoción negativa, abocados a la persecución de emociones positivas, aunque sea de forma externa o artificial.

En El Poder del Ahora, un libro que os recomiendo encarecidamente, Eckhart Tolle describe con gran acierto la naturaleza de la emoción, y otros conceptos sobre los que quizá escriba en futuras entradas. Según el autor, la mente es sólo una etapa más en nuestra evolución hacia la consciencia y el pensamiento un aspecto ínfimo de la misma, ya que la mente incluye también las emociones y las pautas de reacción inconscientes. Por eso,  Tolle propone utilizar la mente de un modo mucho más enfocado y eficaz, en toda su amplitud y no sólo en lo que corresponde al pensamiento.

En el contexto de Tolle, el término Ego hace referencia al falso yo, creado por la identificación inconsciente de la persona con la mente y por lo tanto, más enfocado en el pasado y el futuro que en el momento presente, que apenas existe. Una de las grandes tareas erróneas de la mente, cuando se identifica con el pensamiento, es luchar contra el dolor emocional para intentar doblegarlo, siendo ésta una de las razones de su actividad incesante. De hecho, dice Tolle que cuanto más lucha la mente por liberarse del dolor, mayor es éste, y que no es posible liberarse de él mientras te sigas identificando con la mente, es decir con el Ego. Y a eso es a lo que me refería al principio como una sobrevaloración de la positividad, o una positividad en falso, desconectada de la emoción auténtica.

El amor, la alegría y la paz no pueden surgir hasta que no te libras del dominio de la mente, porque son profundos estados del Ser, o más bien, tres aspectos del estado de conexión interna con el Ser –que surgen del interior y no como el placer, que tiene un origen externo-. Son aspectos que transcienden las emociones y se encuentran a un nivel mucho más profundo, pero para llegar a ellos es preciso aceptarlas primero.

Emoción significa literalmente perturbación. De modo que tienes que volverte totalmente consciente de tus emociones y sentirlas antes de poder apreciar lo que está más allá de ellas. Tolle recomienda: “Acepta y después actúa. Acepta cualquier cosa que contenga el momento presente como si la hubieras elegido. Trabaja siempre a favor del momento, no contra él. Haz del presente tu amigo y aliado, no tu enemigo. Esto transformará milagrosamente tu vida

Invierte en tí, ¡sin duda!

Ante una transición profesional, a muchos de mis clientes les preocupa su seguridad financiera, sobre todo cuando tienen fuertes cargas familiares o personales. Un concepto que a menudo se confunde con libertad financiera y que sin embargo, no tiene demasiado que ver, sino que más bien está reñido con la misma, ya que perseguir la seguridad económica a menudo limita nuestra libertad de ejercer nuestro talento personal, algo que a mi modo de ver, es fundamental para nuestra felicidad cotidiana.

Por un lado, soñamos con dedicarnos algo que nos apasione, en disfrutar del trabajo y en poder conciliarlo con la vida privada, en mantener el nivel de vida en el que nos encontramos y por otro lado, las obligaciones adquiridas nos impiden validar ese sueño, tildándolo de poco realista o incluso egoísta, decidiendo que hay que conformarse con tener un trabajo, el que sea, sobretodo en tiempo de crisis. Obsesionados con la seguridad, olvidamos que incluso en momentos como el actual o, mejor dicho, sobretodo en estos momentos, lo mejor que podemos hacer es “invertir en nosotros” y que esa es la auténtica libertad financiera.

Por eso tanto cuando se agota tu opción profesional, jamás has tenido un salario acorde con tu valía o expectativas de vida, o  tu trabajo no te realiza, se impone un cambio de estrategia en busca de mayor sentido, ¿y cuál es? el que te permita dedicarte a poner al servicio de los demás tu talento individual, algo que no presenta conflicto alguno con el concepto de libertad financiera, si sabemos plantearlo adecuadamente.

En la sección de vídeos de este blog, encontraréis una entrevista de Raimon Samsó (clica aquí: parte1, parte2), en la que el escritor nos expone la que considera la clave ¿Y cuál es la diferencia entre pasivo y activo? Un activo es algo que nos hace ganar dinero y un pasivo algo que nos hace gastarlo. Nuestra libertad financiera depende de la habilidad que tengamos para gestionar ese balance (activo-pasivo) y los errores más frecuentes que solemos cometer son: 1. vivir por encima de nuestras posibilidades, gastando más de lo generado, 2. Adquirir deuda mala, es decir, de la que no se hace cargo otro –hipotecándose sin alquilar la vivienda y usándola como propia, por ejemplo- y 3. Invertir en el negocio de otros –dejando que nuestros ahorros disminuyan en el banco, por ejemplo-.

Se trata de darle sentido a nuestra forma de funcionar financieramente hablando, de modo que sea útil para nuestro propósito. En la entrevista, basada en su libro El código del dinero, el autor nos ofrece algunas pautas de conducta para conseguir esa libertad financiera muy alejadas de la seguridad de una nómina, como: tener disponible lo necesario para atender los gastos de un año, convirtiéndonos en nuestro propio banco y permitiéndonos vivir con tranquilidad, sin estar constantemente preocupados por nuestra colección de pasivos, e invertir el resto de nuestros activos.

También nos propone plantearnos algunas cuestiones importantes al elegir una nueva opción profesional,  para que tenga sentido financiero y de talento:

  • ¿A qué me conduce seguir en lo que estoy ahora? ¿dónde estaré en 5 / 10 años?
  • ¿qué me atrevería a hacer si no tuviera miedo a fracasar?
  • ¿cómo puedo convertir mis talentos, lo que sé y hago bien, en una propuesta comercial que puesta al servicio de los demás se traduzca en ingresos?

“Los problemas de dinero no se solucionan con dinero, sino con creatividad, y se puede vivir haciendo lo que te apasiona si eres capaz de poner tu talento al servicio de los demás», dice Samsó, y me gustaría acabar la entrada con una frase de otro libro suyo que me gusta mucho, Dos almas gemelas: “Cuando hacemos aquello que sabemos hacer y le añadimos pasión, el resultado es el éxito. No en el sentido de acumulación de dinero, poder o fama, sino en el de la pura satisfacción de vivir.  Sin duda el mayor éxito en la vida, consiste en convertirse en la persona que uno desea ser.”

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Publicado en TRANSICIÓN PROFESIONAL by María-José. 6 Comentarios

¡Atrévete a SER!

La autoestima es un ingrediente clave para afrontar una Transición Profesional y sin embargo, suele escasear  en dicha circunstancia por la incertidumbre que conlleva el proceso. Sobretodo cuando se viene de una mala experiencia o se encara un gran cambio.

Conocemos el camino recorrido e incluso agotado, sin embargo, desconocemos el que está por andar, que muchas veces requiere asumir retos que no tenemos la certeza poder superar. Por eso, la tolerancia a la incertidumbre es una competencia cada vez más valorada en los entornos profesionales, una cualidad que en cierto modo, tiene bastante que ver con la autoestima. Porque se relaciona con la capacidad de creer en nosotros mismos y por lo tanto, de  optar por  aventurarnos en caminos desconocidos, experimentando y acogiendo las nuevas oportunidades que aparezcan, incluso cuando dudamos que sean factibles.

Para reforzar la autoestima, es importante atrevernos a ponernos a prueba desde el autoconocimiento, experiencias, habilidades, objetivos y propósitos. También atrevernos a apostar por nuestras ilusiones, vocaciones o motivaciones principales, porque en las áreas que nos entusiasman es donde seremos capaces de ofrecer una diferencia respecto a los demás, donde los fracasos nos dolerán menos y donde seremos capaces de detectar las mejores opciones de futuro. Además,  es clave saber perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores, del pasado, del presente y del futuro, porque al hacerlo nos damos permiso para brillar, mientras que no hacerlo, daña nuestra autoestima y también daña nuestro potencial,  convirtiéndonos en nuestro peor enemigo.

Para cuidar nuestra autoestima y ser fieles a nosotros mismos, con independencia de lo que diga nuestro entorno, es clave darnos y ejercer las cinco libertades que con gran acierto formuló Virginia Satir:

1. Libertad para ser lo que uno es ahora, en vez de lo que fue, será o debería ser.

2.  Libertad para sentir lo que se siente, en lugar de lo que se supone que debería sentir.

3. Libertad para decir lo que uno siente y piensa, en vez de lo que se supone que debería decir que siente o piensa.

4.  Libertad para correr riesgos por cuenta propia, en lugar de elegir siempre lo que se considera más «seguro» o «razonable».

5. Libertad para pedir lo que uno quiere, en lugar de esperar a que alguien te dé permiso para hacerlo.

En definitiva… ¡Libertad para cambiar! ¡Espero que os sean tan útiles como lo han sido para mí!

 

Kaizen: tu reto de superación cotidiano

Nuestra  marca es Kaaizen con «doble a», y uno de los orígenes de este nombre es la filosofía japonesa «kaizen», con connotaciones ancestrales y empresariales, que nos inspira a crecer día a día. En este post te hablo de su significado, ¡espero que lo disfrutes!

Kaizen (改善, en japonés)significa «cambio a mejor» o «mejora continua” y es una filosofía milenaria basada en el convencimiento de que ésto siempre es posible y de que es bueno que no pase un sólo día sin introducir algún cambio en este sentido, aunque sea pequeño. La etimología de la palabra está relacionada con la mejora en el sentido taoísta o de la filosofía budista, porque el término “zen” o “shan” alude al altruismo, es decir, a la búsqueda del beneficio sostenible. Una persona no puede beneficiarse a expensas de otra y se persiguen mejoras multilaterales -de interés social- más que beneficios individuales.

El reto del concepto japonés está su componente holística que implica conciencia social, deseo de desarrollo y superación, responsabilidad por la propia vida y la de los demás, compromiso para hacer las cosas bien a la primera y deseo de obtener una mejora en la calidad de vida. Por lo tanto, una estrategia Kaizen está enfocada en la atención integral, tanto al proceso como a los resultados,con sistemas de recompensa diferenciados. Esa orientación es la natural, tiene que ver con la cultura que origina la palabra, que está orientada a proceso y en la que, por ejemplo, en el sumo -su deporte nacional- se otorgan tres tipos de premio: al desempeño notable, a la habilidad y al espíritu de pelea, evidenciándose que, aunque importan los resultados, no es lo único que cuenta.

El concepto Kaizen considera que son los procesos los que deben ser mejorados y no los malos resultados. Así, la mejora continua se logra a través de pequeñas acciones diarias, por ínfimas que parezcan, y la velocidad de renovación depende del ritmo de implementación de acciones efectivas. Por lo tanto, es importante que la idea esté internalizada por completo en la conducta cotidiana y se convierta en filosofía de trabajo y de vida. Además, y en contraste con otras políticas que basadas estrictamente en resultados, es una forma de pensamiento orientada tanto a los procesos como a las personas.

En el ámbito empresarial se trata de una metodología de calidad,tanto individual como colectiva, que aporta resultados cualitativos y cuantitativos en un breve lapsus de tiempo y a muy bajo coste. La estrategia Kaizen comienza desde arriba de la compañía y es importante que los líderes estén plenamente comprometidos con ella para conseguir involucrar a todos los trabajadores y vencer su resistencia al cambio.Se apoya en la cultura de superación, la sinergia del trabajo de equipo y una ética empresarial basada en la confianza y la simplicidad. Además, parte del principio de que el tiempo es el mejor indicador aislado de competitividad, una metodología muy efectiva para reconocer y eliminar desperdicios en todas las áreas funcionales, con la consiguiente incidencia en la eficiencia y los beneficios.

La forma japonesa de entender la imperfección, tan diferente a la nuestra, quizá sea la clave del kaizen, porque para empezar a mejorar es preciso reconocer la necesidad de hacerlo y por lo tanto, aceptar que hay un problema. Si no se tiene la suficiente madurez para reconocer el problema, no se puede mejorar y por eso, la autocomplacencia y el exceso de confianza se consideran los mayores enemigos del concepto kaizen. En consecuencia, uno de los mejores momentos para introducirlo es un momento de crisis, porque entonces los problemas son más visibles y todo el mundo entiende la necesidad de cambiar.

Otra práctica del kaizen para propiciar la mejora es identificar y comunicar el warusa-kagen con franqueza, desviaciones menores que pueden causar problemas serios en el futuro si no se corrigen. Dice un conocido refrán japonés que “los problemas son las llaves del tesoro oculto” y en línea con ese concepto, es de todos conocido que la palabra crisis en chino se escribe con dos caracteres 危机, de los que el primero significa peligro, problema o catástrofe y el segundo oportunidad. Lo que alude a que todo problema lleva asociada una oportunidad. Y… ¿qué hacer si no identificamos problemas? ¡Fijarnos nuevas metas que supongan un desafío!

Talento y felicidad laboral

FELIZEl ejercicio del talento propio tiene mucho que ver con la felicidad en el trabajo, un tema que ya inicié con: ¿Eres feliz en tu trabajo? y quiero continuar aquí ofreciéndote distintas perspectivas sobre la felicidad aplicadas al talento y al mundo laboral, a través de un recorrido filosófico-metafísico.

Decía Aristóteles que la felicidad es plenitud y serenidad y que se consigue cultivando tu mente y potenciando tu talento natural. Según él, cada uno de nosotros cuenta con uno o más dones y nos sentimos completos cuando nos implicamos en el mundo utilizándolos. En eso consiste el desafío aristotélico, descubrir tu propia grandeza y cuál es la capacidad a desarrollar.

Por otro lado Confucio decía que para crecer, hacen falta otros y que la realización sólo se consigue a través de las relaciones armoniosas con los demás. Este aparente dilema entre el desarrollo individual y la armonía en lo colectivo lo resolvió Budaen cierto modo, conectando los principios de ambos y proponiendo abrir el corazón y entender que nuestra felicidad no puede generarse a costa de la de los demás, sino que, por el contrario, para ser felices tenemos que procurar la felicidad ajena, utilizando nuestros dones (Talento) al servicio de los demás.

Por lo tanto, aunque las distintas escuelas filosófico-metafísicas descritas aquí proponen diferentes vías para alcanzar la felicidad, todas parecen compatibles desde el punto de vista del Talento. En primer lugar, Aristóteles propone la introspección y nos anima a profundizar en el conocimiento propio y el del mundo, eligiendo nuestro posicionamiento personal frente al mismo y por lo tanto, vinculándolo a nuestra responsabilidad personal. En segundo lugar, Confucio propone la vía del servicio a los demás y al objetivo de ser útil a los demás. Por último, el budismo propone la vía de la meditación, que profundiza en los sentimientos, permitiendo habitar el presente y mantenerse despierto, consciente y al margen de los dictados del ego. A partir de ahí, desde la tranquilidad y la respiración, permitimos que la mente irradie pensamientos, sin suprimir nada y entendiendo quienes somos, pudiendo participar es el mundo desde la armonía y la consciencia, en ausencia de ego, y ofrecer nuestro talento desde la responsabilidad personal, sabiendo que no estamos controlados por nadie.

Yendo hacia otras concepciones de felicidad más contemporáneas e incluso empresariales, observarás que todas parecen estar en línea con lo descrito en párrafos anteriores. Srikumar Rao  dice que una de las claves de la felicidad es enfocarse en el proceso y no en el resultado, como hacen los niños. Disfrutar del camino, del viaje que elegimos emprender, de nuestro día a día (algo muy conectado con la filosofía budista) sin condicionarlo de forma estricta a un resultado palpable -algo concreto que conseguir, que hacer o a un determinado estatus. No se puede volver a la niñez, pero sí corregir los modelos mentales disfuncionales que utilizamos muchas veces de forma inconsciente, esas creencias que nos impiden vivir con felicidad el presente y consecuentemente el futuro y el pasado, que siempre puede ser reinterpretado. Al fin y al cabo, sólo existe el presente y la forma en que decidimos interpretar nuestra realidad. Este razonamiento coincide plenamente con el de Lou Marinoff, en  su libro «El ABC de la felicidad», en el que me he inspirado para este artículo.

Por último, también en el ámbito profesional y en línea con lo anterior, me gustaría animarte a escuchar la entrevista de Pilar Jericó que incluyo a continuación. En ella dice que el Talento está asociado al comportamiento que nos lleva a alcanzar resultados superiores y que requiere cualidades individuales (tres componentes: capacidades, compromiso y acción)  y de equipo u organizativas (capacidad de crear valor para el equipo).

Por todo esto, mi propuesta de felicidad laboral es utilizar las tres vías que proponen los filósofos y expertos aquí mencionados: autoconocimiento, conexión con el propósito (camino, presente) y ejercicio del talento al servicio de los demás. Esa es la clave para triunfar ¡No lo dudéis!

Razón y PASIÓN (©13), timón y velas de almas navegantes

Razón y pasión forman una combinación dual, en búsqueda siempre el equilibrio perfecto, a modo de yin y yang, siempre presentes en la naturaleza y en nuestras vidas en todo momento, y con mayor evidencia en cualquier proceso de tránsito, transformación, reinvención o cambio. 

Son el timón y las velas de tu alma navegante, dice Khalil Gibran en «El Profeta«:

«Si tu vela o tu timón se rompiese, darías vueltas e irías a la deriva, o bien te quedarías parado en medio del mar. Porque cuando la razón es la única que te dirige, es una fuerza limitadora, y en cuento a la pasión, si es descontrolada, es una llama que arde hasta su propia destrucción.

Que tu alma exalte tu razón hasta elevar tu pasión, para que pueda cantar y dirija esa pasión con  sentido, y para que la pasión viva mediante su propia resurrección diaria, y alce el vuelo desde sus cenizas, como el ave fénix.»

Y lo mismo ocurre en cualquier faceta de la vida, incluyendo la laboral. Sin pasión, la creatividad y el talento quedan limitados,  y sin embargo, sin  razón, las que quedan limitadas son la perseverancia y el foco en el propósito. Y añade Gibran, imprimiéndole a su afirmación ese acertado enfoque a los valores que le caracteriza: «Juicio y apetito son dos queridos huéspedes alojados en tu casa. Seguro que no honrarías a un invitado por encima del otro, porque el que está más preocupado de uno, pierde el cariño y la confianza de los dos.»

Por último, Gibran concluye con una acertada inspiración espiritual: «En las colinas, cuando te sientes a la fresca sombra de los álamos blancos, participando de la paz y la serenidad de los campos y prados lejanos,  que tu corazón diga en silencio: Dios descansa en la razón. Y cuando venga la tormenta y el viento fuerte agite el bosque, y los rayos y truenos proclamen la majestad del cielo, que entonces diga temeroso: Dios se mueve en la pasión.

Y puesto que somos un soplo de aliento en la esfera de Dios, y una hoja en su bosque, también descansarás en la razón y te moverás en la pasión.»

¿Eres feliz en el trabajo?

La búsqueda de la felicidad en el ámbito personal y profesional es un tema recurrente en nuestra civilización. En este artículo, te ofrezco la perspectiva de Srikumar Rao –profesor de la Universidad de Columbia y autor del conocido bestseller “¿Estás preparado para tener éxito?”– que afirma:

  • “Vivimos en un mundo que invierte en los resultados, obsesionado por ellos, cuando la alternativa auténtica es invertir en el proceso”. 
  • «Buscamos fuera de nosotros una dedicación profesional que nos inspire y desate nuestra pasión, cuando la pasión está en nuestro interior, y no en el trabajo en sí mismo.»

Dos frases que son claves en el discurso de S. Rao (del que incluyo el vídeo al final) en el que también asegura que “cuando nos levantamos felices, cantamos en la ducha y nos sentimos radiantes, vivos y agradecidos, estamos donde queremos estar. Si nuestra vida no es así, la estamos desperdiciando. Es importante que no nos conformemos con menos porque esa es la base de la felicidad.»

Lo que tienes hoy, mañana desaparece. Por eso, la felicidad no puede basarse en conseguir, hacer o ser (get, do or be). Preguntarse ¿qué necesito conseguir (get) para ser feliz? Es un planteamiento erróneo. Todo lo que puedes conseguir (get), también puedes dejar de conseguirlo (no get). la felicidad está en nuestra naturaleza y es parte intrínseca de ti mismo, de tu esencia más íntima. En realidad, ya te pertenece y lo que no puedes es «no ser» feliz.

Entonces, ¿por qué muchas veces no experimentamos esa felicidad? Porque estamos alimentando un modelo mental erróneo que conduce a la infelicidad, al estar orientados a los resultados: “Si (if) pasa esto, entonces (then) seré feliz (modelo if-then)”. Dedicamos nuestra vida a ser infelices, en base a modelos mentales adquiridos a lo largo de nuestro proceso de aprendizaje, en el que hemos olvidado el enfoque intuitivo que utilizábamos cuando éramos niños, centrados en el momento presente y en el propio aprendizaje. Aunque el problema no está en los modelos mentales que utilizamos, sino en que ni siquiera sabemos que rigen nuestra conducta y los asumimos, creyendo que es la forma en que funciona el mundo.

Todo lo que hacemos en nuestra vida es un viaje y se trata de elegir el que nos conduce adonde que queremos llegar y no a otro lugar, porque eso es lo que acabaremos consiguiendo, al invertir nuestra energía y nuestro tiempo en ello. Elige el viaje que quieres y todo cambiará, e invierte en el proceso. Se trata de dejar fluir a una nueva persona enfocada en lo esencial e irla acomodando, dejando por lo tanto de invertir en nuestra infelicidad. De ese modo, no condicionamos nuestra felicidad por lo que tiene que ocurrir, al entender que son las acciones las que están bajo nuestro control y no los resultados, que muchas veces son incluso contrarios a lo esperado. Si sólo miráramos el resultado, según el modelo «if-then«, concluiríamos que hemos fracasado, cuando eso no es cierto. La alternativa es invertir en el proceso, hacer lo que quieres hacer y es útil en cada momento para la situación y el entorno en el que te encuentras, lo que disfrutas haciendo y se requiere. Entonces, si al mirarte al espejo sientes que lo has hecho lo mejor que podías, estarás bien y te sentirás feliz, con independencia del éxito aparente. Y a la larga, conseguirás estar donde quieres estar.

La pasión está en nuestro interior y no en nuestro trabajo. Si defines bien el lugar adonde quieres llegar, el mundo se redefine para acomodar un camino que te lleve: la gente con la que hablas, los libros que lees y las cosas de las que te rodeas. Si por el contrario, cada vez estás más frustrado por tu trabajo, estás cometiendo dos errores: estás concentrándote sólo en las dos o tres cosas que te van mal, o lo que es lo mismo, en las que tú piensas que van mal, y proyectando la realidad como si fueras el centro del universo. Es muy dificil tener una vida completa desde ahí y por eso, es importante cambiar el lugar desde el que observas y hacer una lista de todas las cosas satisfactorias de esa misma situación que atraviesas. Elige entonces una labor que te guste y que sea interesante para tu empresa y enfócate en ella. Cuando transcurra medio año, o un año, te darás cuenta de que estás en un lugar diferente al que estabas y no te gustaba.

Una herramienta de felicidad: Define una realidad de tu vida que te preocupe en este momento, que consideras que “no funciona” y compártela con dos personas de tu confianza. A continuación, piensa en una forma alternativa de interpretar la misma realidad que te haga sentir mejor, siendo fiel a la situación y a lo que crees que está en tu mano para vivirla mejor. Por último, enumera las acciones a emprender para enfocar la situación desde esa perspectiva más constructiva. Entonces, empieza a mirar la situación desde ahí, desde las áreas que “sí funcionan” y “celébralas”. Esa nueva mirada alternativa es una herramienta muy potente que te irá llevando a una realidad más satisfactoria y que te acerca paulatinamente a lo que deseas. Porque al fin y al cabo, tu construyes tu realidad.

CONTINUARÁ (ver post posterior de «Talento y Felicidad Laboral»)

«El Loco» de Gibran Khalil Gibran

Gibran Khalil Gibran nació en las montañas del Líbano y se formó entre Estados Unidos, Europa y su propio país. En un post reciente de este blog, sobre felicidad y trabajo, ya incluí un fragmento de su obra más conocida -El Profeta- que fue la que le dio proyección internacional.

Hoy os quiero recomendar El Loco, un libro que leí hace muchos años, que me influenció mucho y que estos días ha vuelto a caer en mis manos por azar, tocándome otra vez el alma con la sabiduría de sus palabras.

«Me preguntas cómo me volví loco. Ocurrió así: Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que se habían robado todas mis máscaras, las siete máscaras que había modelado y usado en siete vidas (…)

Así fue cómo me volví loco. Y he hallado libertad y salvación en mi locura, la libertad de estar solo y a salvo de ser comprendido, porque aquellos que nos comprenden esclavizan algo nuestro. «

El Loco es un libro que surge para recordar al hombre lo esencial y para defender el derecho de cada individuo a recorrer su propio camino, en un mundo competitivo y sometido a la constante presión de la sociedad de consumo.  Es un libro que contempla el mundo con amor y sin juzgar, condenar o dogmatizar. Se limita a hablar de lo importante, en lo que casi nunca tenemos tiempo de pensar.

Es el primer libro de desarrollo personal que leí, sin ser consciente de ello, e incluye perlas de reflexión sobre nuestro mundo cotidiano:

«Fantasear con una idea, contemplar con consideración, ser feliz sin estridencia, sufrir con nobleza, y luego, vaciar la copa para que pueda volver a llenarse mañana.»

¿Por qué una segunda carrera profesional? -Cuestiones de P. Drucker (2/3)-

Continúa el post anterior, libro: «Management Challenges for the 21st Century», Peter F. Drucker.

Cuando el trabajo era mayoritariamente manual, no tenía sentido preocuparse por la carrera a desarrollar en la segunda mitad de la vida. La vida profesional se acababa de forma natural y la esperanza de vida era más corta.

En la economía del conocimiento, sin embargo, la mayoría del trabajo es intelectual y los profesionales, necesitan nuevos retos cuando llegan a los cuarenta años. Tienen mucho que ofrecer, tanto a los demás como a sí mismos. Son trabajadores sumamente eficientes pero en muchas ocasiones, consideran que ya no están aprendiendo, ni contribuyendo al nivel al que estaban acostumbrados, ni encontrando desafíos o satisfacción en el trabajo. Sobre todo cuando han logrado cierto éxito o alcanzado su cima profesional.

La gestión de uno mismo, conduce a muchas personas a iniciar esa segunda carrera en la segunda mitad de la vida y según Drucker, hay tres formas de hacerlo -que yo me he permitido adaptar al contexto actual, basándome en la experiencia con mis clientes:

  • Empezar una segunda carrera. En otra organización o sector, e incluso cada vez más, cambiando de especialidad en búsqueda de una mayor satisfacción personal. Se cuenta con las habilidades y la experiencia, y se necesitan los desafíos, los ingresos y la pertenencia a una comunidad.
  • Desarrollar una carrera paralela. Muchas personas continúan en el trabajo que han estado realizando con éxito -a tiempo parcial o completo,  por cuenta propia o ajena- y crean una dedicación paralela en una organización sin ánimo de lucro.
  • Emprender con ánimo de servicio. Son personas que aman su trabajo y desean darle un sentido. Buscan la forma de ofrecer sus servicios de una forma que les proporcione mayor satisfacción personal, generalmente a través de una idea emprendedora o un proyecto e aportación social.

Nadie puede esperar vivir muchos años sin sufrir algún contratiempo o pérdida en su vida o en trabajo, por eso para gestionar la segunda mitad laboral se debe empezar bastante antes de entrar en ella. Así, cuando llega el momento, cualquier segundo interés importante -que no sea simplemente un hobby- resultará clave y puede aportar el gran cambio que se persigue.

Es fundamental contar con un área de especialidad en la que se pueda establecer una diferencia, en la que se pueda actuar como líder y ganarse el respeto de los demás.

Gestionarse a sí mismo exige que cada trabajador del conocimiento piense y se comporte como un líder, lo que plantea un gran desafío a la estructura social. Todas las sociedades existentes, hasta las más individualistas, dan dos cosas por sentado: que las organizaciones sobreviven a los trabajadores y que la mayor parte de las personas se mueve por inercia. Sin embargo la realidad es otra.Los trabajadores del conocimiento sobreviven a las organizaciones y son móviles. La necesidad de gestionarse a uno mismo está, por tanto, creando una revolución en los asuntos humanos.

CONTINUARÁ ¿Cómo soy eficiente? -Cuestiones de P. Drucker (3/3)