Nuevo paradigma empresarial y estratégico: creatividad y cooperación (2/2)

Continuando la temática de la semana anterior, me gustaría compartir con vosotros ciertas características que Gary Hamel, tras años de investigación, atribuye a los perfiles emprendedores.

No es que adivinen el futuro o sean más afortunados, afirma Hamel, sino que comparten ciertos hábitos a la hora de interpretar la realidad:

.

1)    Emprender es una actitud, no una especialización.  El emprendedor tiende a cuestionar lo que los demás consideran incuestionable. Zara por ejemplo, se preguntó por qué la moda sólo podía renovarse dos o tres veces al año en primavera, otoño. Y hoy la renueva casi cada semana, e incluso a diario.

2)    Los emprendedores dan servicio a las necesidades del consumidor, pero no se quedan ahí. Conocen su talento y sus puntos fuertes, y ensayan como aplicarlo a nuevos campos emergentes. Ya no piensan en cómo lograr el gran producto, ni se ven a sí mismos o a su empresa como un catálogo de productos, sino que piensan en cómo utilizar mejor sus capacidades –catálogo de capacidades al servicio del consumidor-.

3)    Tendencia a “no permanecer” en  la zona de confort por la idea que tienen de sí mismos y de su su especialización. La tendencia a rodearse de equipos innovadores que les permita recorrer el “gap” entre su especialidad actual y esa nueva necesidad emergente, que siempre les reta a renovarse.

Gary Hamel dice también que es un hombre de fe y que las iglesias necesitan un nuevo modelo de negocio, menos centralizada y más independiente de los estados, que no se alejen de las personas en su búsqueda del poder, perdiendo de ese modo a sus feligreses (mercado) en condiciones de mayor demanda espiritual. Propone renovar el capital espiritual de las sociedades y conectarnos con los valores, porque si no somos capaces de transmitir los valores humanos a través de las generaciones, nos volveremos materialistas y cínicos, destruyéndonos a nosotros mismos. Por el mismo motivo, considero que también iría bien ser capaces de revisar la forma en que gestionamos la ayuda social y humanitaria, de modo que también podamos innovar en ese ámbito, aspirando a organizaciones sostenibles y adaptadas nuevas necesidades, cada vez más diversas.

Etiquetas: ,

Publicar Comentario